jueves, 29 de diciembre de 2016

TU PASO POR EL TIEMPO



Vas caminando por el tiempo y llega ese momento en el que te das cuenta de que el trayecto recorrido es bastante mayor que el que te queda. Es cuando piensas en los cambios que se han ido produciendo a lo largo de tu existencia. Cambios no solo físicos, sino también en tu comportamiento y forma de pensar. Ya no necesitas mirar a través de ese cristal de cada momento por el que veías a capricho de tu imaginación. El tiempo te ha enseñado a apreciar las cosas de forma real, tal como son, sin la influencia de conveniencias personales, sentimientos o creencias; a veces equivocadas.
        Con los años te vas acostumbrando a convivir con las dolencias de más o menos importancia que, inevitablemente,  aparecen. Sientes también como ilusiones que nacieron, o se han ido quedando rezagadas, o se perdieron para siempre.
Llegas a esa edad en la que, tapujos y falsas apariencias ya no tienen cabida en el entorno en el que te relacionas. Valoras el saber estar, aplaudes la sinceridad y detectas pronto el egoísmo. Como ya no consideras a nadie superior, aprendes a mirar de frente, sin complejos; siempre que tu dignidad te lo permita.
Has perdido la atrevida arrogancia de la juventud, pero tu paso por el tiempo te hace sentirte más humano, mejor persona. Aunque a veces, ser bueno no es fácil. Cuando la bondad se enfrenta a la ambición u otras bajas pasiones, no siempre sale vencedora.
  El tiempo te enseña a actuar de la forma que consideres más oportuna en cada momento. Sobra el significado de esas palabras conocidas como “qué dirán”. Eso sí, teniendo muy presente de no cruzar esa línea tras la que se encuentra el derecho de los demás. En cualquier caso, será la conciencia quien te pedirá cuentas de tus actos, buenos o menos buenos.
Aunque se trata de un tema casi inagotable, no quiero terminar sin decir, que has tenido que dar bastante pasos por el tiempo para descubrir, que algunos de los que figuran en tu lista de amistades son menos amigos de lo que creíste. Quizá en su momento no fue un acierto invitarles a tomar asiento en el vagón que rueda por el riel de la vida. Hubiera bastado con saludarles en el andén.

                                                                                 J.M. Santos



3 comentarios:

  1. Que palabras mas acertadas amigo !!!!!
    Todos hemos cometido locuras y hemos errado alguna vez.
    Pero al hacer balance de nuestra vida, ojala podamos sentirnos satisfechos del camino andado.
    Como siempre, muy bien escrito amigo.
    Un abrazo

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  2. Así las cosas, estamos llegando a los 70, y parece que fue ayer cuando nos sentábamos en la esquina "El Taller", escuchando las historias y vivencias de nuestros antepasados. Sigamos sumando años. Felicidades Santos.

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  3. Profundas y sentidas reflexiones. Precioso, amigo mío.

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